SABER ESCUCHAR. LA ESCUCHA
ACTIVA.
¿QUÉ ES ESCUCHAR?
Escuchar activamente no es sólo
“dejar de hablar”, sino mostrar atención, interés, motivación.
Escuchar implica: OIR /VER /
CALLAR
q OIR : el 30-35% se dice con lenguaje verbal
q VER: el 60-65% se transmite con lenguaje no verbal.
Utilizar la mirada al servicio de la escucha.
q CALLAR:
suspender el juicio al otro, hacer silencio intrapsíquico; hacer callar las
voces que murmuran dentro de nosotros (recuerdos, remordimientos, prejuicios,
respuestas hechas, alegrías, preocupaciones o sentimientos diferentes...).
Escuchar supone un cierto vacío
de sí, usar el “tiempo libre mental” en centrarlo en la persona que comunica,
observar su lenguaje no verbal e interpretarlo correctamente Podemos comprender
600 palabras por minuto, mientras que emitimos entre 100-140.
EL REFUERZO:
Centrarse en las verdaderas
necesidades de la persona que escucho.
Es muy importante animar,
potenciar, confortar, dar información de logros conseguidos. Sonreír con
frecuencia, usar el nombre de la persona, utilizar un tono agradable, mostrar
interés sobre los intereses y necesidades, ser grato en el trato personal es
una manera de reforzar. Facilitar la atribución interna de los resultados, no
pasar nunca de puntillas sobre los comportamientos dignos de ser reforzados,
ser fiable, evaluar y hacer visible el progreso.
Ampliar la conciencia del preso
respecto de sus habilidades. Hacerse cargo del temor, indefensión o cualquier
estado emocional y entenderlo como respuesta a situaciones y acontecimientos
específicos.
Es importante reforzar al
preso como persona, con independencia de las actitudes, sentimientos y acciones
concretas que el preso pueda manifestar en un momento dado.
CÓMO SE ESCUCHA ACTIVAMENTE
-
Mirada.
-
Postura hacia delante.
-
Expresión facial acorde a lo que nos cuenta el preso. No poner cara de estatua.
-
Ligeros movimientos de cabeza.
-
Usar monosílabos o refuerzos tipo uhm, uhm.
- Exclamaciones: Ah, ya, ya
comprendo.
-
NO INTERRUMPIR
-
Usar la sonrisa
-
Repetir o reformular.
-
Hacer silencio dentro de ti:
-
No juzgar.
-
No dar consejos.
-
No intentar tranquilizar usando frases hechas.
- Hablar o preguntar sobre los
sentimientos que puede estar experimentando el preso.
CÓMO NO SE ESCUCHA
-
Moverse mucho con el cuerpo, las manos, las piernas.
-
No mirar a la cara al que habla.
-
Poner caras extrañas de perplejidad o desaprobación.
-
Interrumpir.
-
Mirar el reloj.
-
Decir lo que “debería haber hecho” / juzgar sus actos y sus palabras.
-
Dar consejo “yo en tu lugar”
- Intentar desdramatizar,
tranquilizar o minimizar el problema usando frases hechas.
LA ESCUCHA SANA:
Una buena escucha puede llegar
más allá de las demandas hechas e incluso satisfacer otras necesidades más
profundas.
A través de la escucha
estimulamos a hablar y compartir información delicada, ayudamos a clarificar,
promovemos confianza y respeto, suscitamos el deseo de querer escucharnos,
apaciguamos emociones y promovemos un clima propicio para el diálogo.
La escucha sana porque da
espacio al otro para abrirse con confianza y libertad, reduce la angustia y le
permite sentirse aliviado, comprendido y afirmado. Permite a la persona en
crisis verbalizar un problema y dar paso a aclarar la propia situación,
conlleva en el ayudado una agradable sensación de acogida y hospitalidad
LOS
SENTIMIENTOS NO SON NI BUENOS NI MALOS
Los sentimientos no entran en
el terreno de lo moral. Sentimientos de tristeza, miedo o enfado pueden
llevarnos a realizar buenas obras, o a defendernos, o evitar acciones
destructivas para mí o para el otro.
Sentimientos de alegría podrían
estar asociados a actos violentos o destructivos que producen placer o
satisfacción.
En cualquier caso, los
sentimientos en sí no son ni buenos ni malos. A no ser que se cronifiquen. En
ese caso estaríamos ante una enfermedad.
ACTITUD EMPÁTICA
Una persona vive una situación de dificultad, que le
genera sufrimiento. Esto se expresa a través de diferentes sentimientos:
inseguridad, miedo, ansiedad, culpabilidad, confusión. Esta persona espera que
el interlocutor acepte sus sentimientos y su confusión, que se ponga en su
lugar, que examine con él las dificultades y el sentido de su problema, que le
ayude a buscar pistas para resolverlo.
ACTITUD EMPÁTICA =
ESCUCHA ACTIVA + RESPUESTA EMPÁTICA
TIPOS DE RESPUESTA
ESPONTÁNEA
Cuando una persona nos comunica
algo que le aflige o le hace sufrir, existe la tendencia por parte del que
escucha a querer resolver los problemas del otro, a moralizar, a consolar. Pero
se trata, más bien, de razonar juntos, de ayudar a descubrir los recursos del
otro. Otras veces, no se puede más que callar.
El arte está en conseguir
comunicar comprensión: respuesta sencilla centrada en la persona.
E.H Porter (psicólogo
estadounidense) y otros autores, clasifican las actitudes de base en la escucha
o los tipos de respuesta espontánea más comunes en seis tipos:
Juicio moral:
Manifestar un juicio personal,
muy a menudo de naturaleza moral, expresar la propia opinión en cuanto al
mérito o utilidad de lo que el preso comunica. Se aprueba o desaprueba la
conducta del preso y le indica cómo debería comportarse.
Hace sentir al otro en
desigualdad moral, inferioridad y produce inhibición, culpa, angustia o
rebelión.
Interpretación:
El que escucha interpreta según
la propia teoría, indicando cómo debería ser considerado el mensaje recibido.
Da la sensación al que habla de
haber sido mal entendido y puede provocar irritación, desinterés o resistencia
al ver que la experiencia de uno es leída con criterios distintos de los
propios.
Apoyo-consuelo:
El que escucha intenta animar,
minimizar el problema, presentando la reacción como desproporcionada o
injustificada con relación al problema. Invita a desdramatizar. Con frecuencia
usa frases hechas dichas sin convicción, con el objetivo de consolar
al ayudado.
Es una actitud paternalista que
favorece la regresión, la dependencia o el rechazo a ser tratado con compasión.
Investigación:
El que escucha tiende a hacer
preguntas, para obtener más datos y profundizar en la situación expuesta.
Aunque estas intervenciones son necesarias (siempre con preguntas abiertas), no
deben convertirse en un interrogatorio.
Consejo o solución del problema:
Indicar al otro cómo salir de
la situación, darle consejos de carácter definitivo que podrían acabar con su
problema.
Al no ser una solución de la que
el sujeto es responsable y venir “desde fuera”, no le satisface o le crea la
obligación de adoptarla.
Respuesta empática:
Se centra en la escucha activa
y en los sentimientos del otro. Procuras comprender lo que dice tu interlocutor
y lo que significa para él el problema que te plantea. Aunque parezca la menos
natural o menos espontánea (incluso puede parecer inútil o inadecuada para
continuar el diálogo), es la más eficaz para una acogida incondicional y para
ayudar al interlocutor.
La respuesta empática se
expresa fundamentalmente mediante la
REFORMULACIÓN
La reformulación es una técnica
que favorece la comunicación de la comprensión. Consiste en captar lo que el
otro expresa (lenguaje verbal y no verbal) y devolvérselo con claridad.
Hay varias formas de
reformular:
HASTA EL MINUTO 1:54
HASTA EL MINUTO 1:54
Análisis.
En éste video podemos observar la participación activa tanto de las adolescentes como de la
psicóloga. La postura no es precidamente la más adecuada, pero el ambiente incita a ella, la expresión facil refleja en cada momento los sentimientos a las respuestas de las chicas, al igual que la mirada, el cruce de brazos y los movimientos con la cabeza, delatan sus pensamientos. Mientras la psicóloga habla,
las chicas se mantienen a la escucha, atentas. En la actividad, las chicas se identifican con diferentes animales o paisajes, interpretan el significado de lo que ésto significa explicando el por qué de conciderarse así. Al ser criticada por su hermana ( Silvia) responde, mi hermana me concidera... Y eso es mentira... A lo que podemos llamar respuesta espontánea. El video nos propicia juicios morales de una hermana hacia la otra cuando hablan sobre como se ve la una a la otra, consejos y refuerzo por parte de la profesional.
Ésta habilidad me ha aportado los aspéctos necesarios para escuchar bien en una conversación, prestar atención a los demás y así poder contestarles, mostrar mi opinión, aconsejar además de reforzar a quienes escuche.
Ésta habilidad me ha aportado los aspéctos necesarios para escuchar bien en una conversación, prestar atención a los demás y así poder contestarles, mostrar mi opinión, aconsejar además de reforzar a quienes escuche.

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